Tiene la palabra Tierra del Fuego

De punta a punta del país, iniciamos desde Jujuy, pasamos por Chubut, es el turno de nuestra regional Tierra del Fuego

Javier Piñal: “Caja del Salario, sede propia, soluciones habitacionales” principales objetivos para esta nueva etapa.

Allá en Tierra del Fuego, lo que venimos llevando adelante es la cuestión de la Caja del Salario. Aunque los eventos artísticos que se hacen en la provincia no son muchos, está bien activa. La Caja es lo que corresponde a los músicos sobre sus aportes sindicales y a la Obra Social. La Caja ─en este caso es municipal─ es donde el sindicato registra los aportes correspondientes a cada músico, y esa es la base del salario de las bandas de la provincia y de las que van a tocar, por ejemplo de Buenos Aires, a los festivales de allá.
Este año pasaron 943 músicos por el festival “La Noche más Larga”, que incluye siete noches con los distintos géneros: la del rock, la del folklore, tropical, tango, y demás. La idea del SAdeM es promover que en esos escenarios puedan trabajar músicos locales.
Eso es lo que coordinó el sindicato con el municipio de Ushuaia, para darles oportunidad a los músicos locales; por ejemplo se logró que en la noche del folklore, además del
Chaqueño Palavecino y Soledad tocaran 10 grupos de Tierra del Fuego, con los mismos elementos técnicos y trasmitido a todo el país. Nosotros estamos muy lejos de los centros,
y por eso es tan importante hacernos ver y escuchar.

Otro logro de este período es, en una ciudad donde ya no hay geográficamente lugar para nadie más, y ampliar el ejido urbano es carísimo (unos 150.000 dólares un terreno), haber conseguido de la intendencia que nos entreguen 22 soluciones habitacionales para los afiliados del gremio. La expectativa es llevar eso, el próximo año, a 40 soluciones para el SAdeM.
También logramos que, después de 35 años, y con una inversión de casi 3,5 millones de pesos, los compañeros de la Banda Municipal tengan su propio espacio físico para
ensayar. Hasta ahora siempre era prestado, y ahora tienen reci{en construida una sala exclusiva, acustizada, probada, medida, como tiene que ser.
Hace poquito, además, estuvimos inaugurando en Ushuaia la sede provincial del SAdeM y de la OSdeM. El año que viene tenemos la tarea de ponerla en funcionamiento, y de
traer más gente al sindicato, porque sabemos que los músicos no todos tienen rentabilidad o la posibilidad de ser estatales. Y darles, desde luego, la posibilidad de una
Obra Social firmando los convenios que necesitamos.

Desde Tucuman y Tierra del Fuego – ¡Es indispensable darle un marco normativo a la actividad de los músicos!  

¡Es indispensable darle un marco normativo a la actividad de los músicos!

Como parte del trabajo de nacionalización del sindicato que venimos construyendo, próximamente se va a presentar en la provincia de Tucumán el proyecto de ley provincial que establece un régimen de trabajo para los ejecutantes musicales tucumanos. La Nota habló con Julián Morel, Secretario General de la Seccional Tucumán del SAdeM, para que nos cuente en qué etapa estamos en este sentido, y con Marcelo Mansilla, Secretario General de la Seccional Tierra del Fuego, provincia donde la ley 800 ya está absolutamente vigente y dando frutos en materia de derechos.

Julián Morel, Secretario Gral. SAdeM-Tucumán

“Vamos por un régimen laboral para los músicos tucumanos”

La Nota: ¿Cómo es la situación de los músicos en Tucumán? Ustedes están trabajando en un proyecto sobre el régimen laboral de los trabajadores músicos en la provincia…

J.M.: La realidad de los músicos en Tucumán no es diferente de la que viven los músicos en casi todo el país. Aquí no nos asiste ningún derecho como trabajadores. Hay una carencia absoluta de normativa que nos garantice las fuentes de trabajo y el ejercicio digno de nuestra profesión. En ese contexto estamos trabajando con la Secretaría de Organización nacional un proyecto de ley que esperamos vendrá a regular la actividad y a garantizarnos la inclusión en todos los beneficios de la seguridad social y el derecho del trabajo.

La Nota: ¿Cómo se viene trabajando el proyecto?

J.M.: Por ahora venimos discutiendo con los diferentes sectores de la profesión las distintas problemáticas y necesidades, para que esta ley venga a garantizar derechos y a establecer mecanismos de contratación para todos los trabajadores de la música en Tucumán, tanto del ámbito público como privado, eventuales o permanentes. En este sentido estamos organizando asambleas y reuniones en toda la provincia en las que participan compañeros de diferentes géneros, como las que se van a realizar en los valles en la última semana de julio, y una vez concluidas las actividades de Tafí, Amaicha, etc. estaremos presentando ya el proyecto definitivo en la Legislatura.

LN: ¿Qué perspectivas tienen de que el proyecto sea recibido y tratado en la Legislatura tucumana?

J.M.: En principio tenemos muchas expectativas de que sea recibido y tratado. Ya hemos mantenido algunas reuniones con los asesores de la presidenta de la Comisión de Cultura de la Legislatura, Silvia Rojkes, quien se ha mostrado con predisposición para acompañar el proyecto y discutirlo en Comisión. Nos parece estratégico que el estado finalmente mire a los artistas, reconozca la problemática, y se dé la discusión para empezar a resolverla. Un marco regulatorio para la actividad es indispensable, sobre todo en tiempos en que además de la precarización en la que trabajamos se suma el achicamiento del mercado interno, y por tanto el cierre de fuentes de trabajo.

LN: ¿Cuáles son las iniciativas del SAdeM para acompañar la presentación?

J.M.: Estamos juntando firmas de adhesión, haciendo actividades en la calle en las que los compañeros salen a tocar y a explicar la necesidad del sector, haciendo reuniones y asambleas. El 10 de julio movilizamos contra la reforma al código contravencional en Bs. As. junto a los artistas callejeros, y realizamos una volanteada con algunos puntos de la ley que nos parecen estratégicos bajo la consigna ¡Los músicos somos trabajadores! Y en esta oportunidad le agregamos la que la coyuntura nos marca con el avance del carácter represivo de la reforma de Rodríguez Larreta en CABA… ¡La música es trabajo! ¡No es delito!

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Marcelo Mansilla, Secretario Gral. del SAdeM-Tierra del Fuego

Dos herramientas clave en el mejoramiento de nuestras condiciones de trabajo “La Ley del Músico y el Sindicato”

La Nota: ¿Qué cambios hay en el ejercicio de la profesión para los músicos fueguinos desde que se aprobó en la provincia la Ley del Músico?

M.M.: Los músicos de Tierra del Fuego vivimos una realidad muy distinta a los compañeros del resto del país. Mientras en otras provincias los músicos tienen que pagar para tocar, acá logramos imponer la lógica contraria.
Conviene hacer un poco de historia. En el 2009, cuando se decide crear la filial del SAdeM en Tierra del Fuego, nos organizamos porque existía un vacío legal. La legislación no nos contenía como trabajadores músicos: lo que regía era el “tenés que pagar”, o “tenés que trabajar gratis para promocionar tu trabajo”, etc. Y a los poquitos meses de haberse creado la filial, los compañeros que entonces lideraban este trabajo, junto con los de la dirección nacional del SAdeM, presentaron el proyecto en la Legislatura de Tierra del Fuego, que terminaría siendo la ley provincial 800.
Ese proyecto buscaba cubrir ese vacío legal, donde no se nos reconocía como trabajadores. La ley implica darnos el status de trabajador, con todo lo que eso implica, como tienen todas las demás ramas de trabajadores, con sus Convenios Colectivos de Trabajo, etc., y la posibilidad de ir a pelear algunas cosas con el Ministerio de Trabajo.

LN: ¿Y cómo lo lograron? ¿Hubo acuerdos con sectores políticos…?

M.M.: No fue fácil… En ese momento justo había un cambio de gobierno, la gobernadora era Fabiana Ríos, y hubo algún espacio para que los legisladores nos pudieran escuchar. Y votaron la ley.

LN: ¿Cuáles fueron los cambios a partir de la ley en la relación con los empleadores?

M.M.: Bueno, tenemos dos sectores. Por un lado estamos los músicos que tenemos relación de dependencia con el Estado: acá en Tierra del Fuego tenemos dos bandas que dependen de los municipios de Ushuaia y Río Grande respectivamente. Nosotros hasta ese momento no estábamos reconocidos como músicos, sino que éramos trabajadores municipales. Por lo tanto, una de las primeras cosas que empezamos a trabajar fue el reconocimiento como músicos, la especificidad de nuestro trabajo: dejar de tener el status de trabajadores administrativos para ser reconocidos como trabajadores músicos.
En ese tiempo, en Ushuaia se estaba discutiendo el Convenio Colectivo de Trabajo, y los compañeros de allí pudieron ingresar a las paritarias del Estado y discutir el convenio sectorial. Te imaginás la importancia que tuvo conseguir una herramienta como ésta. Y había un trabajo sindical que lo respaldaba. En Ushuaia el SAdeM discute las paritarias, somos parte en las discusiones salariales, e integramos la Copar, que es una comisión paritaria permanente de revisión de los CCT, donde todos los compañeros municipales son parte.
Acá en Río Grande la situación de los compañeros que tenemos relación de dependencia con el Estado es otra. Todavía no se está discutiendo el CCT, pero estamos a la espera de que se abran las paritarias y nos reconozcan como músicos.
Por otro lado está el sector privado, donde tenemos la posibilidad, gracias a la ley 800, de articular un montón de mecanismos para que, trabajando en conjunto con el Ministerio de Trabajo, se reconozcan algunos derechos a los trabajadores. Hay mucho trabajo por hacer.
Somos conscientes de que no a todos los músicos en Tierra del Fuego les gusta esto de organizarse en un sindicato para conseguir algunos derechos. Pero nosotros vemos al sindicato como una herramienta de transformación, y el compromiso que hemos asumido con los compañeros es trabajar por abajo, reorganizarnos en esta etapa en la que estamos tan complicados, para poder seguir sosteniendo estos derechos, y avanzar hacia otros.
Afortunadamente acá los dueños de los locales, pubs, etc. reconocen el trabajo, se están respetando los acuerdos. Siempre hay un pillo que quiere desconocerlos, pero bueno, la idea es trabajar juntos. Más allá de que el sindicato es una herramienta de los trabajadores músicos, nosotros queremos que los empresarios de la provincia lo vean como una institución que además pelea para garantizar las fuentes de trabajo para nosotros los músicos.
En Ushuaia también hemos metido un golazo gigante, que fue la apertura de la caja de salarios. Porque antes dependíamos de algunos contratos, o de tratos de palabra, y había demasiados intermediarios. Hoy, afortunadamente, el Sindicato logró que allá se firmen los contratos, el Sindicato cobra los montos y es el que garantiza el cobro de los compañeros músicos. Es un trabajo brillante que se está iniciando, articulando directamente la estructura del Nacional con los delegados de la Seccional, y el aporte que significó la asistencia de inspectores para capacitación en la provincia. Lo han hecho los compañeros de Ushuaia, y por supuesto pensamos implementarlo también en Río Grande.
Para lograrlo contamos con una ley, con la que de a poquito vamos avanzando en algunas cuestiones. Pero no podemos hacerla cumplir en su totalidad si no convencemos a nuestros compañeros músicos de la necesidad de estar organizados. Somos conscientes de que acá vivimos una realidad distinta a la de otros músicos en la Argentina, y más en estos momentos del país en que estamos teniendo una situación sumamente complicada, porque los que trabajamos en boliches etc. vivimos de esto y dependemos del gasto que haga el cliente, y con el achicamiento del mercado interno lo primero que se resiente son las actividades de recreación de la gente.

 

 

Hoy confluimos en la calle para resistir el avance sobre los derechos de los trabajadores

Reportaje a Marcelo “Máquina” Levicoy, Secretario Gremial del SadeM

“Tenemos diferencias políticas y metodológicas con muchos compañeros, pero hoy confluimos en la calle para resistir el avance sobre los derechos de los trabajadores”

 

La Nota: En diciembre, al cumplirse dos años de gobierno de Macri, hubo una gran movilización en Congreso contra la reforma jubilatoria, donde pareció despuntar un cambio del clima social, especialmente entre los trabajadores. La respuesta represiva del gobierno también señaló un cambio. ¿Cómo ves las perspectivas?

M.L.: Empezando por lo de diciembre, vemos con estupor la conducta antiobrera del gobierno, avanzando sobre derechos conquistados y excluyendo a cada vez más trabajadores de los beneficios que gozábamos hasta antes de la sanción de la reforma jubilatoria. La modificación del cálculo del haber previsional, ajustando a los que menos tienen, es un denominador común que viene trayendo la política de Cambiemos desde que empezó su gobierno hace dos años.

El descontento de la gente a lo largo de estos dos años ha ido creciendo. La movilización contra esa reforma, luego la del 21 de febrero, y después la del 8M convergiendo con el Paro Internacional de Mujeres en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, muestra un claro crecimiento de la masa crítica y del descontento con el gobierno nacional, que se está mostrando en las calles. Somos muy cautelosos, porque sabemos que eso se puede desmadrar, por la cantidad de gente y especialmente por la falta de conducción política y de contención por parte de las centrales de trabajadores, tanto las dos CTA como la CGT.

Por otro lado, esta misma falta de contención hace que se abran otros espacios de discusión, donde los sindicatos que no encuentran lugar en ninguna de las dos centrales, que no ven reflejada su opinión ni por el triunvirato ni por ninguna de las dos CTA, empiezan a organizarse en espacios alternativos. Entendemos que el movimiento obrero tiene que dar una discusión profunda, sobre qué modelo de superestructura es el que tenemos que llevar adelante. La reforma previsional deja en evidencia que las existentes han quedado vetustas.

LN: Y ahora viene la reforma laboral…

ML: Efectivamente. Imaginando cuál hubiera sido la respuesta del movimiento sindical si esto hubiera ocurrido 10 o 20 años atrás, esa reforma no hubiera pasado: la hubiera frenado el conjunto de los trabajadores. Hoy en día, la tibieza con que encararon la discusión política tanto la CGT como las CTA, hizo que el gobierno avanzara sobre esos derechos. Y nos queda todavía el último ticket para cortar que es la reforma laboral.

Por eso vemos con buenos ojos que, por fuera de las estructuras, los compañeros estén buscando organizarse para dar la pelea. Porque evidentemente en esos espacios tallan otros intereses…

LN: ¿Querrías hacernos una breve caracterización de las reformas de las que estamos hablando? Quizá muchos músicos conocen poco sus contenidos y sus objetivos…

ML: Entre otras cosas, la reforma laboral da potestades a las patronales de despedir sin respetar ninguno de los procedimientos que hasta ahora se utilizan y que protegen el empleo. Es una reforma pro-empresaria, no pro-obrera. Les quita muchas responsabilidades a los empleadores, y les quita muchos derechos a los trabajadores en relación de dependencia.

Es largo de explicar, porque donde esta reforma se mete es en la propia génesis de la legislación laboral. Lo que acá se modifica es el ADN de las leyes laborales de la Argentina, que son proteccionistas del trabajador. De aprobarse esta reforma laboral estaríamos llegando a igualarnos -para abajo- con países donde las reglas del mercado permiten maximizar la ganancia y minimizar el “costo”, y ese “costo” son los trabajadores.

Se dice que es para que seamos “competitivos” en el mundo, para que podamos competir con países industrializados como China… Gran mentira: no podríamos competir jamás con un país como China, un país donde está totalmente precarizado el empleo; donde existe el trabajo infantil, los salarios son de hambre, y se ha eliminado el derecho de huelga de la Constitución. Por eso el costo de sus productos es tan bajo. Pero acá no, porque nosotros tenemos nuestra ley, que nos da acceso a la jubilación, al sistema de salud, al derecho a reclamar por nuestros salarios, a las paritarias… Todo esto desaparecería, porque si bien la reforma laboral no ataca directamente los convenios de trabajo, a posteriori se iría adaptando convenio por convenio. La muestra de esto es lo que pasó con la Unión Obrera Metalúrgica de Tierra del Fuego, donde se fue sobre el CCT de ese sector.

La intención de la reforma laboral es disolver el movimiento obrero organizado y empezar a trabajar de manera sectaria, debilitando la voz de los trabajadores. Las paritarias ya no serían nacionales sino por empresa, y todos sabemos que no es lo mismo discutir 30 trabajadores en una empresa que 30.000 trabajadores en un país… La relación de fuerzas es totalmente distinta. A eso es a lo que se apunta.

Por eso entendemos que hay que resistir la reforma laboral por todos los medios. El gobierno ha dado un paso atrás después de lo que pasó con la reforma previsional. No alcanzó, porque esa reforma se impuso igual. Y quizá muchos compañeros no comprenden que la reforma previsional también nos afecta a los trabajadores activos, porque lo que se puso en juego con la reforma previsional es nuestro futuro. Son todas parte de un paquete, que incluye la reforma laboral, la previsional y la tributaria; una arquitectura perversa cuyo objetivo es minimizar “costos”, y maximizar las ganancias y la recaudación del Estado.

LN: ¿La unidad contra la reforma laboral puede ser un punto de acuerdo y de convergencia en el movimiento sindical para generar condiciones favorables?

ML: Sí, totalmente. De hecho ya se viene viendo en las manifestaciones que hemos nombrado, tanto en la de diciembre como en las de este año, independientemente de las diferencias ideológicas que tengamos hoy en día. Es cierto que no nos une el amor sino el espanto, pero nos encontramos en la calle con otros compañeros de organizaciones con las que tenemos diferencias políticas y metodológicas, pero que hoy confluimos en resistir el avance sobre los derechos de los trabajadores.